venerdì 6 maggio 2011

...y camina como la lluvia.

¿Sabes?
Estaba esta mañana pensando, y no pensando; y frunciendo el ceño y divagando sobre lo que está bien y lo que está mal, dibujando en mi piel algunas palabras, algunos nombres, algunas historias.
Me cuesta tanto comprenderme, que entiendo que no me comprendas. Me cuesta tanto aguantarme, que entiendo que no me aguantes. Estoy tan perdida, que no quiero que te pierdas conmigo, y tampoco que me encuentres.
Es la palabra especial que se desvanece entre mis manos, es lo difícil que es explicar mis pocas ganas de ti, encogerse de hombros y agarrarse a una mueca de indiferencia...
Me perdí en el último suspiro de la noche, tras manos entrelazadas sobre sábanas negras, temblando en el rincón más profundo de mis ojos, recogiendo los pedazos de mis huellas sobre la arena. Estabas allí, jurando que podías ver las estrellas a través del techo. Y corrí, y corrí sin mirar atrás por miedo a la sacudida del universo, a las consecuencias de un destino caprichoso, a la huida de dos caminos que se entrecruzan en el tiempo y el espacio, alejándose y acercándose; a veces paralelos, otras perpendiculares..., pero siempre conectados, y yo; siempre huyendo..., ya no de ti, si no de ti y de todos.
Me preguntas sobre el amor, me preguntas sobre la carga de la palabra "creer", me preguntas sobre las personas, sobre mis sentimientos, sobre mis recuerdos, sobre mis intentos; mis fracasos. Y, ¿qué esperas que te diga? Cuando una apuesta, debe apostarlo todo; debe de tener Fe. Y si tropieza, tener el suficiente coraje para levantar la cabeza y aprender a ser menos ingenua, menos inocente, menos niña. Si, sobretodo menos niña.
He aprendido de mis rarezas, del por qué de mi risa los miércoles y mis lágrimas los viernes. Que nadie puede agarrar mi mano y evitar que se escape, y que tú no puedes saber de dónde vengo ni a dónde voy... Porque mis sentimientos suelen ser efímeros, y a veces vienen y a veces van, y cuando vienen son intensos, y cuando van..., simplemente se van.
Si, simplemente se van.

1 commento:

Agustín Ostos Robina ha detto...

Ese es el egoísmo de nuestra propia razón de ser o, mejor dicho, sinrazón de ser.