domenica 17 gennaio 2010

¿Por qué vivir la vida de sueño en sueño...?

Siempre que veo a una persona escribir me pierdo en la punta de su bolígrafo, los trazos de las letras, las curvas, la suavidad o la fuerza con la que lo hace. Cómo entrelaza una letra con otra hasta formar un palabra. Si relee lo escrito cada dos por tres, o solo lee cuando ha terminado. Cómo mueve su muñec, si se deja llevar lentamente o escribe deprisa, eufórico.
Una vez escuché que la forma de escribir dice mucho de una persona. Del estado de ánimo en el que se encuentra, de sus gustos...
Son solo letras. Dice alguien, no puedo ver bien su cara.
Letras que escriben sentimientos, letras que también pueden ser hablabas o incluso cantadas. Letras que mueven cultura, comunicación.
Palabras formadas por letras que se esconden detrás de una lágrima o una sonrisa. Los sentimientos más profundos se disfrazan de letras. Te quiero.
Pero si no van acompañados de gestos sinceros y hechos, las letras que visten estos sentimientos se quedan en una mentira.
M. Cavalli

sabato 2 gennaio 2010

Un año mas, mas recuerdos amontonados en mi cabecita que poco a poco va madurando. Poco a poco. El aire golpea mis mejillas haciéndolas sonrojar. Pienso en propósitos para este nuevo año. Entristezco, luego sonrío. Propósitos que me transmiten calma y esperanza. Ser alguien mejor. Simplemente ser feliz.
Pienso en ella. Demasiado.
Las nubes recorren el cielo deprisa encima de la ciudad. Va a llover. Quisiera demostrar más cariño, seguir madurando y sonreír más a menudo. Miento si digo que no la echo de menos, pero la injusticia de su partida es la que me mueve a ser mejor.
Por ella.
Ahora llueve, y yo sonrío. Es de noche, voy sola. Si alguien me ve, me da igual. Ron me mira cuando me alejo y corre hacia mi.
Un año mas. Puede que sea mejor, puede que peor. Solo pido amor, mucho amor. De mis padres, de mis amigas y amigos, de mis hermanas, de él. De las personas que quiero al fin y al cabo, con eso me basta. Invito a todos a que sean optimistas. A que odien menos, a que quieran mas.
Llega una nueva década, y quien sabe. ¿Llegará la paz mundial con ella? ¿La cura contra el cáncer? ¿Quizás contra el SIDA...?
Ojala.
Año nuevo, vida nueva. No. Año nuevo, vida mejor.

sabato 19 dicembre 2009

"Con defectos, con errores; pero en pie."

Y doy vueltas en la cama, y también en mi mente. Y dieron ya las cuatro, y mis manos siguen frías. Vuelvo a suspirar, a frotar mis pies. Me relaja. Mis párpados están cansados, pero por alguna extraña razón aguantan y aguantan. Por alguna extraña razón estoy aquí, por alguna extraña razón mi cama hoy me resulta incómoda.
Poco en lo que pensar, agradecer cada momento. Me gustaría absorver todo esto que estoy viviendo, disfrutarlo, exprimirlo. Quién sabe en cuantos años me volveré a enamorar. O, incluso, si algún día lo volveré a hacer. Mientras, sin adelantarme al futuro, sin ser impaciente, me limito a vivir.
Marioneta del caprichoso destino, me dio un importante papel en la película de la vida. Seguimos rodando escenas, quedan bonitos fotogramas para el recuerdo. Sin quejas, hoy no. Sin reproches que no sean cariñosos. Sin malos sentimientos. Simplemente algo tan limpio y profundo como es el amar.
Me dicen que soy pequeña para sentir, que tengo que disfrutar la vida. Lo hago... Lo hago. Vivo momentos intensos, estoy aferrada a ese Motor...
El Amor... Motor Amor. El Amor mueve el mundo, sin él ya nos hubiéramos extinguido hace millones de años... El Amor da vida. Saca a la luz los sentimientos que están en el fondo, escondidos, temerosos. Quien se atreve a decir que se vive mejor sin Amor es que no lo ha sentido, está loco... Está tremendamente loco.
Quizás peco de idealista, pero aún así sigo diciendo que se necesita más gente soñadora y profunda en este mundo tan superficial.

sabato 12 dicembre 2009

Capaz de querer.

Puede que el roce de las yemas de sus dedos con su piel hagan despertar su corazón. Piensa en su vida sin su presencia, y de repente se siente morir. En brazos de otro, en compartidos suspiros con otro. No. Letras de canciones, entrada la madrugada. Algo de frío que se cura con unas cuantas mantas, acurrucuada. Ojos cerrado y sonrisa amplia. Tremendamente boba. Y es que aunque a veces sienta ganas de huir, sabe que jamás podrá escapar de ese amor. Ha tenido suerte de ese cruce de caminos. Qué tendrá, qué habrá visto en él que en los demás no vio. Una simple mirada, que se ha hecho eterna. Y entre recuerdos, pensamientos y mas sonrisas bobas, tarareando una canción, se queda profundamente dormida...
Épocas peores corrieron en mí, sin embargo ahora me siento bien. Mimosa a ratos, risueña, enloquecida y atontada. Todo a la vez. Pensando siempre en lo mismo, adorando las mañanas que dormimos a cabezadas y dando cien vueltas. Risas en la penumbra. Legañas en los ojos y un sencillamente "ser feliz".
Porque en estas fechas se necesita mucho amor. De todos los que te rodean. Se busca la felicidad con ansia, todos intentamos ser mejor y tener a alguien a quien amar y alguien que te ame. Nos ilusionan las luces que iluminan la ciudad. El frío te invita a abrazar, a acurrucarte en sus brazos. A meterse en la cama y no salir en un día entero entrelazando las piernas, contando cosas absurdas y fabricando amor. Roces inocentes debajo de las sábanas. Nariz congelada, los pies fríos y un café calentito que te espera humeante en la encimera. Los besos debajo de la lluvia son los mas románticos y excitantes...
Hay personas que odian el invierno. A mí, sin embargo, me encanta. Siempre consigue sacar la parte tierna... Es, sencillamente, precioso.

martedì 8 dicembre 2009

Y aunque nos llevemos como el perro y el gato...

Voy siguiendo mi camino. Paso a paso. Cometo errores. Tropiezo. Me dicen que madure.
Mi filosofía es distinta. Las cosas pasan por un por qué. Siempre lo dije. Algunas duelen, otras te hacen ir al límite de las desgracias, te empujan a ponerte al borde del precipicio, creyendo y haciéndote sentir que es el final, que no levantarás cabeza nunca.
Y de repente un día algo cambia. Nadie lo entiende, nadie puede ni llegar a imaginar qué se esconde detrás de este sentimiento. No es simple, no es propio de una niña. Tan solo eso, una niña. Pero pasó.
Y ni siquiera yo soy capaz de explicarlo, y quizás por eso sea que nunca lo haya exteriorizado.
Afligida. Hundida. Y esa sonrisa congelada de repente cobró vida. Y no sabes el bien que me has hecho. Nadie lo sabe. Solo yo.
Porque fuiste capaz de explorar campo inexplorado, fuiste capaz de amar, de entregarte. Conseguiste arrancarme el dolor. Y sigo teniendo miedo, y sigo llorando al menos una vez al mes, pero se que no estoy sola. Y puedo sentirme afortunada, a pesar de tantos golpes dados y tantos que nos quedan por darnos el uno al otro, por sentir esto que siento. Me siento afortunada, sencillamente, porque un día te cruzaste en mi camino.
Mi piel se sigue erizando, después de tanto tiempo, cada vez que me tocas. Y a eso, cariño, le llamo amor.

domenica 29 novembre 2009

Simplemente, fui a por tabaco.

El sentimiento más hermoso que he sentido. El corazón que va a mil por segundo. La más verosímil historia.
Ayer escuché una canción, que supongo que muchos conoceréis. Un juego de palabras interesante, matarse y morirse. El amor que mata nunca muere.
Pienso. Siento, luego pongo los pies sobre la tierra. Amor que mata. ¿Quién diablos inventó el amor? Causante de locuras, de delirios. Causante de infelicidad.
Miento.
Me eleva. Me hace sentir viva, aunque a veces quisiera morir..., o matarle.
¿En quién apoyas tu cabeza cuando algo va mal? ¿A quién le pones pucheros cuando estás enfermo? ¿En quién confías...?
¿Eres consciente de lo que conlleva la palabra amar?
La otra noche me puse triste sin causa, o es que quizás quisiera esconderla. Somos dueños de nuestro futuro. Somos dueños de nuestros actos. Somos dueños de muchas cosas, pero no somos dueños de nuestros sentimientos.
Y a veces duele, y a veces se agradece. Porque, ¿hay algo más bello en esta vida que no entender por qué el corazón te late fuerte en ciertos momentos...? Duda constante, y que sin querer te hace sonreír, o llorar.
Para aquellos que no amaron hasta tarde, para aquellos que comenzaron a amar a temprana edad. Para aquellos que aún no conocieron el amor, para aquellos que lo maldicen una y otra vez... Puede ser que algún día te pares a pensar, ¿esto es amor? Porque, ¿quién sabe realmente si sabe lo que es el amor o no?
El amor, dueño de tantas controversias.
Yo no es que lo sepa, yo es que lo siento.

venerdì 27 novembre 2009

Ogni sera a construire un castello, dove chuide tutte le tue parole.

Tal vez hay días en los que brillo por mi energía, y otros en los que puedo apagar la de cualquiera. Cierto es que mis cambios de humor son tremendamente bruscos, y que la única culpable soy yo.
Conmigo nada es fácil, como dice la canción. Pero, ¿a quién le importa? Puede que no quiera hablar de lo que me pasa. Al fin y al cabo, no tiene solución. La vida se desarrolla de forma inquebrantable, y seguro que las cosas que me preocupan son absurdeces. Pero no por ser absurdeces me siento mejor.
Con el teléfono en la mano, sin ningún plan mejor que sentarme frente al ordenador. ¿Todavía me preguntáis? Pero qué mas da, esta vida sigue. Absurda. Soy absurda. Me siento absurda, me siento quejica. Incluso egoísta a veces.
Por eso me callo.
Demasiado tiempo para imaginar, para pensar. Para asustarme, para relajarme. Demasiado tiempo sola, en mi cabeza ya hay agujeros.
Hay silencios eternos en mi habitación. Ojalás se amontonan en mi mente. Ójala que... Ójala no... Ójala. Ójala. Ójala.
No dejan de ser eso. Pensamientos deliberados de lo que podría ser, pero no es. Nombres aparecen en mi mente y enseguida se esfuman por distintas razones.
Hay momentos en los que de repente me río de mí misma. Hay momentos en los que me hundo debajo de las sábanas y grito en mi mente que no quiero salir de ahí en meses. Hay momentos en los que un rayo de esperanza me alcanza sin querer. Rayo que no es de verdad, esperanzas falsas. Nada cambiará. Y me vuelvo a sentir egoísta.
La vida sigue, sí.
Al fin y al cabo, nadie tiene la culpa de que tenga tanto tiempo libre.

domenica 22 novembre 2009

¿Tú dirías que si?

Pasan los días y nos vamos adentrando en el frío invierno, una vez más, juntos. Y me atrevo a decir que tu cuarto huele diferente por estas fechas, que cuando nos anochece antes me siento mas cerca de ti y que no temo caminar con los ojos cerrados si vienes conmigo. Día tras día debajo del edredón. Hace frío, aprieta mi mano. ¿Me quieres? Demasiado. Feliz. Grande. Muy grande. Recuperando mi sonrisa permanente, en proceso de recuperar la tuya. Honey, honey...

lunedì 9 novembre 2009

Il nostro amore è di vero...

Febrero. Quizás la segunda semana. Su nariz está colorada y fría. Está anocheciendo, aunque es temprano aún. Camina, camina, camina. Paso ligero. Camina, camina, camina. Pensando. Va llegando. Él la espera mirando desde el balcón. Un primero de un piso algo antiguo. Se regalan una sonrisa, o un par. Ella llega al portal, y unos segundos después la puerta se abre. Entra sin perder la sonrisa. Sube las escaleras deprisa, impaciente por tirarse a sus brazos. Él está apoyado en el marco de la puerta, ella tiene la respiración entrecortada. Él la coge por la cintura, ella lo mira a los ojos. Beso. Dulce, salado, feroz, corto, con amor, con pasión. Un beso de esos que no se tienen casi nunca, sin embargo ellos no tienen otros besos que no sean como ese. Cierran la puerta con la espalda de ella, después de que él la tenga en brazos. Siguen besándose. Impacientes, locos enamorados. Bufanda fuera. Chaqueta. Sudadera de él. Camiseta de ella. Contra otra pared. Aún no ha recuperado la respiración, y le encanta. Suspiros que bailan en el aire. Una cama improvisada en medio del salón desordenado. Sus manos se entrelazan sobre el colchón, se miran fijamente. No lo entienden. Segundos después lo comprenden. Y hacen el amor, con tanta fuerza que parece que el mundo entero les oye. Que el mundo entero los ve, los siente. Los envidia. Y llegan juntos, y es tan mágico que el suelo tiembla.
Más tarde. La música de un grupo poco conocido aún suena en el pequeño piso. Siguen tumbados en la cama. Enredados. Acariciándose suavemente. Recorriéndose el uno al otro. Sus pies juegan debajo de la sábana. Ríen, cómplices.
Más tarde. A medio vestir. Discuten. En broma. Se pegan. En broma. Corren. En broma. Ríen, se hacen zancadillas. Caen al suelo. Ruedan. Siguen riendo. Felices de estar ahí, felices de estar juntos.
Más tarde. En el sofá. Ella está sentada con su cabeza apoyada en las piernas de él. Habla de esto y de lo otro. No se caya. Hace preguntas. Ríe sola. Hiperactiva. Él le toca el pelo. Escucha. Contesta, a veces. Hay cosas que prefiere no contar. Pero ella insiste, y él se rinde. Y se tiran horas, y horas hablando. Conociéndose aún mas, curiosos el uno del otro. Deseosos. Miradas vivaces, manos que se buscan continuamente. Sonrisas que se pegan, corazones latiendo fuertemente. Amor, al fin y al cabo.
M. Cavalli.

martedì 3 novembre 2009

Está llegando el frío.

Y pensar en nada. Pensar en todo. Llegar a una conclusión. Sentirse vacía, y duele mirar el teléfono esperando una llamada que no llega nunca... Y la presión crece en mi pecho, y me siento extremadamente idiota. Suspiro, miro el reloj. Y finalmente..., pienso en mandar todo a la mierda. El orgullo nos pierde, porque la vida es muy corta para aquellos que creen que mañana pueden arreglar lo que hoy se estropeó. Somos pocos los que conocemos la pérdida en su totalidad, y el arrepentimiento de lo que un día no se hizo o no se dijo. No soporto pasar las horas sumergida en incertidumbre, en la impotencia de querer estar tranquila y no poder estarlo. Culpa, no hablo de culpa. No me siento culpable, no creo que seas culpable. Pierdo yo. Si, lo se. No creas que no lo intento, no me digas que no lo intenté...